Dialéctica del Maestro y el Esclavo

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Dialéctica del Maestro y el Esclavo

El diseño humano en la lógica de la capa embrionaria “Mesodermo Nuevo”, plano de la comparación y la competencia es multi secuencial.

Una de las preguntas  de este observador gira en función de la búsqueda de “reconocimiento”. Es decir desear que el valor que yo soy o que “represento” sea el valor deseado por ese otro,  querer que él otro “reconozca” mi valor  como su valor,  que él “reconozca a mi individualidad” como un valor independiente y autónomo. Es decir, que el YO no alcanzaría categoría  humano sino en la medida en que otro le de ese dispositivo de valoración o desvalorización en referencia externa.

Para mostrar esto de manera didáctica  Hegel evoca dos figuras de origen histórico: el AMO y el ESCLAVO.

Por ello el primero impone su dominio sobre el segundo, el reconocerlo sin ser reconocido por él, trata de suprimir al otro afirmándose. Suprimiendo al esclavizado, éste ha quedado atado a su existencia singular, ante el temor a la muerte, debe abandonar su deseo y satisfacer el deseo del otro y en consecuencia ha quedado reducido a la categoría de objeto. Esto implica “reconocerlo” como amo y reconocerse y hacerse reconocer como esclavo del amo. El amo que a partir de la mirada del esclavo ya es Humano, es decir reconocido por otro se ha instalado en un diseño que lo ha colocado a él también dentro del espectro cosificado de la conciencia. En consecuencia éste se dedica al ocio y el esclavo en tanto que trabaja la tierra hace cultura y reescribe con su paso por la tierra las reglas del tableRO.

 

Durante el apogeo humano “el reconocimento” ha sido aquel factor que lo ha diferenciado del animal, eso que le ha dado auto conciencia.

Hay una dualidad expresada de la conciencia y es la interior y la que se desplaza hacia afuera.

La diferencia entre la conciencia animal y la humana es que la primera  no se supone que desee abstracciones, la conciencia humana sí.

Desea ser deseado, ser querido, reconocido y valorado.

De allí nace la lógica de la educación y con ella la distorsión de que tengo que ser alguien porque no soy.

No soy para quien?, para mí o no soy para el otro?

Ambos, porque hay una simetría bifocal. Algo así como la profundidad que brinda la posibilidad de tener 2 ojos y no uno.

La auto conciencia está en simetría lógica con el otro. Es decir que no puedo ser auto referente si previamente no he conocido la referencia externa, la dependencia emocional de la mirada de ese otro que me completa, que me mira, que me presta a sus propios observadores para sustituir los míos. La mirada del otro es un parche, un reemplazo de mi propia mirada, íntegra.

Hablar de integridad significa aunar a las dos polaridades, al amo y al esclavo dentro de uno. Al auto referente y al que no puede salir de la imagen de sí que le proporciona ese otro que lo tiene en cuenta.

Cuando el alumno y el maestro se vinculan, EL DISEÑO INSTITUCIONAL los hace caer inevitablemente en la dialéctica del amo y el esclavo, solo que uno tiene miedo a morir en el plano concreto  y el otro tiene miedo a morir en el plano abstracto.

Esta pregunta se contesta con la muerte. Solo quién esta dispuesto a morir sale del circulo de la supervivencia concreta y abstracta en referencia al otro.

Y aunque el esclavo y el alumno sean los que hacen la cultura, la conciencia que emerge es la de la fusión de los antagonismos, cuando MAESTRO Y ALUMNO, AMO Y ESCLAVO se dan cuenta de la trampa de la palabra TE AMO (soy o serás mi amo) ocurre la síntesis de ambos programas.

 

Con esta plataforma nace Universidad Libre …A sabiendas del peligro y la oportunidad de bucear en las profundidades de la mutación de la educación.

 

Romina Soledad Vernaz

 

 

 

 

 

 

 

 

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